
¿Te imaginas qué pasaría si te rompes un hueso trabajando?
¡Que una situación como esta no rompa tu bolsillo!

¡Hola, valiente autónomo!
Sabemos que cuando enfermas o tienes un accidente, lo que más te preocupa no es el dolor, sino la temida palabra: "¿Y ahora quién paga las facturas?" Eres tu propio jefe, tu propio empleado y, si paras, el ingreso para. Ahí es donde entra tu seguro de Incapacidad Temporal (IT), que es como un colchón financiero para esos momentos.
El Corazón de tu Póliza: La Paga Diaria
El objetivo de este seguro es simple: pagarte un dinero por cada día que estás totalmente imposibilitado para trabajar. Este dinero se llama "capital diario" y lo eliges tú al contratar la póliza.
Pero aquí viene la parte interesante (y un poco cómica): para saber exactamente cuánto te pagan y por cuántos días, la aseguradora usa una lista que llamamos el "Baremo de Patologías".
Imagina que el Baremo es un menú de días de recuperación. Si tienes una patología cubierta, el seguro mira la lista y dice: "Ajá, un esguince de tobillo por accidente... eso son 20 días de indemnización". Multiplican esos días asignados por tu capital diario, ¡y listo!.
Lo Básico (y Crucial):
1. ¿Quién te da la baja? Para que el seguro te cubra, necesitas la baja oficial de la Seguridad Social o tu mutualidad.
2. ¿Cuánto tiempo máximo te pagan? No importa qué tan grave sea, la indemnización tiene un tope máximo de 365 días por cada proceso de incapacidad.
Recuerda: No importa si el riesgo es una enfermedad o un accidente, este seguro está diseñado para que, mientras tu cuerpo se repara, tu cuenta bancaria no sufra un ataque al corazón.